Aburrirse como una ostra

Significado de la expresión

Aburrirse como una ostra es una locución adverbial que decimos coloquialmente cuando queremos mostrar un aburrimiento tedioso.

El diccionario de la RAE define el aburrimiento como el cansancio del ánimo originado por falta de estímulo o distracción, o por molestia reiterada. Pero creo que todo el mundo lo hemos sufrido más de una vez y sabemos lo que es.

Lo de aburrirse como una ostra… ¿por qué?,¿se aburren mucho las ostras?,¿hay estudios sobre el aburrimiento de las ostras?

Las ostras son, según el diccionario de la RAE, un molusco marino con valvas desiguales y ásperas, de color grisáceo por fuera y blanco anacarado por dentro… y hay quien se las come crudas y le resulta un manjar.

Origen de la expresión

Hay diferentes versiones sobre el origen de esta expresión.
Una de ellas proviene de una historia del siglo XVIII, de la Francia de Luis XV, en la que el monarca durante un caluroso verano se le ocurrió vestir a las personas que trabajaban en la corte con disfraces relacionados con el mar y hacer una fiesta al aire libre.
De esa manera, su guardia personal iba disfrazada de pez espada, las bailarinas de gambas, y una mujer disfrazada de ostra era la encargada de guardar las joyas de la esposa del monarca y lo único que tenía que hacer era entregar las joyas, el resto del día no hacía nada. Y de ahí viene lo de aburrirse como una ostra, de esta mujer cuya función era una, y el resto del día ver cómo pasan las horas. 
Esta versión fue contada en la cadena SER por Nacho Ares, historiador, escritor, egiptólogo y locutor de radio español.

Y la otra versión no surge de la etimología de la palabra ostra, del latín ostrea; viene de la palabra ostracismo, cuya etimología viene la palabra griega ὀστρακισμός, ostrakismósconocida entre los antiguos atenienses como «destierro político».
En Atenas, los individuos que eran considerados como alguien peligroso para la comunidad ateniense tenían que permanecer exiliados de Atenas por un período de 10 años. Por lo tanto tenían que pasar a vivir en soledad, lejos de sus familias (algo similar a lo que le pasó a Napoleón cuando fue desterrado a la isla de Santa Elena).

El óstracon (ὄστρακον) u ostracón, era la concha o fragmento de cerámica sobre el que se escribía el nombre del ciudadano condenado al ostracismo.

Si continuásemos esta práctica actualmente, no le vendría mal a más de un@ aburrirse como una ostra, aunque no sé si habría sitio para tantos.

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