Qué significa cuando decimos que "ha pasado un ángel"

Decimos que ha pasado un ángel cuando de repente surge un silencio incómodo o repentino en medio de una o varias conversaciones. Es costumbre que en ese momento de silencio alguien diga que «ha pasado un ángel».
Origen de la expresión

Actualmente decimos esta expresión para romper ese silencio incómodo o inesperado pero tiene un origen religioso.
Desde la antigüedad existe la creencia de que los ángeles son mensajeros divinos. En algunas culturas, se decía que cuando había un silencio repentino, era porque un ángel estaba pasando, y todos quedaban momentáneamente en silencio para escucharlo.
Otra interpretación sugiere que el silencio simboliza respeto o recogimiento, como si la presencia del ángel impusiera un momento de reflexión o espiritualidad porque se creía que era el alma de un difunto relacionado con alguno de los presentes.
Ya en la antigua Roma se creía que los ángeles eran seres inmateriales que asistían y servían a un dios y cuyas tareas eran proteger a los seres humanos vivos, servir de mensajeros, trasladar el alma de los recién fallecidos o introducirse en el alma de los recién nacidos.
En esos paseos que se daban los ángeles por aquí abajo es cuando hacían «su aparición» en medio de una conversación. Cuando se nombraba a un fallecido se hacía un momento de silencio por respeto (de ahí surge el minuto de silencio) y creían que en ese momento estaba circulando su alma entre los vivos en dicha conversación.
Esa alma en forma de ángel había pasado en medio de una conversación, produciendo una pausa silenciosa, en ocasiones algo incómoda para nuestra cultura.