¿Qué significa "entrar al trapo"?
Entrar al trapo es una expresión que utilizamos para describir cuando alguien se deja provocar o reacciona de manera impulsiva ante un comentario, crítica o situación.
Esa reacción o «pique» que responde a una provocación, el hecho de morder el anzuelo, es lo que denominamos entrar al trapo.
Ejemplos
—Sabía que en cuanto se mencionase ese tema iba a entrar al trapo.
—Me han intentado provocar en la reunión pero esta vez no he entrado al trapo.
—En las redes todo el mundo entra al trapo por cualquier chorrada.
Origen de la expresión
El origen de esta expresión viene del mundo de la tauromaquia, donde el trapo es el capote o muleta que mueve el torero delante del toro para provocarle.
El torero le pone la trampa al toro para que embista, acudiendo el astado de esta manera al cite o llamada, y es cuando el torero dirige la embestida del toro buscando cercanía y control para emocionar a su público.
Metafóricamente, la persona que entra al trapo reacciona de la misma manera que los toros cuando entran al capote: embiste (entra) sin pensar, impulsivamente.